Viernes 21 de Agosto de 2026
Mientras la Autovía Ruta 5 espera
Durante más de tres décadas, nuestra región aportó enormes recursos a la economía argentina y al Estado nacional.
Durante esos mismos años, la Argentina demostró repetidamente que tenía la capacidad técnica, económica y humana necesaria para construir grandes autopistas y autovías.
Sin embargo, la Autovía de la Ruta Nacional 5 quedó relegada.
No es una opinión. Basta observar algunas de las grandes obras viales realizadas en nuestro país desde 1992.
Algunos ejemplos —lista no taxativa—:
Acceso Norte – Autopistas del Sol ≈119 km de sistema. Asfalto, distribuidores, colectoras e iluminación. Gran transformación: 1994–2001. Inversión: ≈ US$ 770 millones.
Autopista Ezeiza–Cañuelas / RN205 ≈60 km de sistema. Asfalto, puentes, distribuidores e iluminación. Ejecutada principalmente durante la década 1990–2000. Inversión: ≈ US$ 185 millones.
Autopista Rosario–Córdoba – RN9 ≈312 km principales. Autopista. Completada en 2010. Inversión: ≈ US$ 800 millones.
Autovía RN14 – Ceibas–Paso de los Libres ≈506 km. Asfalto, puentes e intercambiadores. Ejecutada principalmente entre 2007 y 2014. Inversión: ≈ US$ 700 millones.
Autopista Serranías Puntanas – RN7, San Luis ≈212 km. Autopista con importante utilización de hormigón e iluminación. Ejecutada aproximadamente entre 2001 y 2003. Costo histórico: dato a completar.
Red de autopistas de San Luis Más de 800 km informados históricamente. Autopistas nacionales y provinciales desarrolladas principalmente durante las décadas de 2000 y 2010.
Autopista Córdoba–Río Cuarto – RN36 ≈200 km de corredor. Autovía/autopista desarrollada principalmente durante la década de 2010. Costo: dato a completar.
Autopista Córdoba–San Francisco – RN19 ≈154 km. Autopista. Construcción principalmente desde 2016. Costo: dato a completar.
Autopista Pilar–Pergamino – RN8 ≈180 km. Asfalto, puentes y distribuidores. Ejecutada por etapas. Inversión: varios cientos de millones de dólares.
Circunvalación de Córdoba Anillo de ≈47 km. Autopista urbana con puentes y grandes distribuidores. Cierre definitivo del anillo: 2019. Costo: dato a completar.
Circunvalación de Rosario ≈29 km. Gran transformación y ampliación de autopista urbana. Completada en 2018. Inversión: ≈ US$ 100–150 millones.
Paseo del Bajo – CABA ≈7 km. Trincheras, hormigón, puentes y viaductos en pleno ámbito urbano. Plazo: ≈2½ años. Inversión: ≈ US$ 650 millones.
RP11 – Costa Atlántica ≈78 km. Autovía asfáltica. Construcción desde aproximadamente 2017. Inversión inicial: ≈ US$ 160–170 millones.
Autopista Presidente Perón ≈83 km proyectados. Autopista con distribuidores y grandes obras de arte. Ejecutada por etapas. Costo: dato a completar.
RN9 Jujuy–Yala ≈13 km. Autopista de montaña, con puentes y movimientos de suelo importantes. Terminada en 2016. Inversión: ≈ US$ 120 millones.
RP6 bonaerense – obra original ≈180 km. Autovía predominantemente de hormigón. Iniciada en 2003. Inversión inicial aproximada: US$ 110 millones.
RP6 – primera gran reconstrucción Demolición de losas, reparación de bases y nuevo pavimento de hormigón. Aproximadamente 2013–2015. Inversión: ≈ US$ 250–280 millones.
RP6 – rehabilitación asfáltica posterior Nueva intervención estructural, reparación de bases y utilización de pavimento asfáltico. Desde aproximadamente 2016. Más de US$ 50 millones inicialmente documentados.
Los valores, longitudes y plazos indicados son aproximados y tienen por objeto mostrar órdenes de magnitud. La lista no pretende ser exhaustiva y algunos datos históricos no se encuentran registrados digitalmente.
¿Y LA AUTOVÍA RUTA NACIONAL 5?
La transformación del tramo Luján–Mercedes, apenas unos 40 kilómetros, comenzó en 1992 y necesitó alrededor de 26 años para quedar completa. No estamos diciendo que todas estas obras sean iguales. No lo son.
Algunas atraviesan montañas. Otras fueron construidas dentro de grandes ciudades. Algunas requirieron enormes distribuidores, puentes, viaductos, trincheras, colectoras o iluminación.
Estamos mostrando algo mucho más sencillo: Argentina sabía construir autopistas. Argentina podía construir autopistas. Argentina construyó autopistas.
Mientras tanto, una de las principales regiones productivas del país siguió esperando su Autovía Ruta 5. Y continúa esperando.
Pero cuando hablamos de una “región productiva” no hablamos solamente del productor agropecuario. Hablamos de aproximadamente 670.000 personas. Del productor y del camionero.
Del comerciante y de quien trabaja detrás de un mostrador. Del mecánico, de la docente, del profesional, del empleado, de quien carga combustible en una estación de servicio y de quien trabaja en su casa cuidando a su familia.
Una región la producen entre todos los que viven en ella. Y una autovía tampoco sirve solamente para transportar mercadería más rápido. Sirve para acercar ciudades, atraer inversiones, crear trabajo, facilitar el acceso a la educación y permitir que nuestros jóvenes encuentren oportunidades para desarrollarse sin que marcharse de la región donde nacieron sea su única alternativa.
La Ruta 5 mata cuando ocurre un accidente. Pero una región que no recibe la infraestructura necesaria para desarrollarse también pierde lentamente algo muy valioso: a las nuevas generaciones que educa y después ve partir en busca de oportunidades.
No estamos reclamando la autovia de los productores. Estamos reclamando la autovía de una comunidad.
Después de más de treinta años, queda una pregunta un muy sencilla: Si durante esos mismos treinta años pudimos hacer todo esto, ¿por qué no pudimos hacer la Autovía Ruta 5?
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