Sábado 21 de Marzo de 2026
PUBLICACION PEDIDA
A 50 años del golpe del ‘76
Quiero, o mejor dicho, pretendo, vayamos al gano de la cuestión que hoy nos convoca al conmemorar estos acontecimientos que han lastimado tan hondo a nuestro pueblo y a nuestra Patria soberana y pacifista.
Todos sabemos lo que entonces sucedió o, al menos, deberíamos: Golpe de Estado, milicos al gobierno (permítanme discriminar entre milicos y militares), complicidad de civiles, parte de la iglesia y la Sociedad Rural; Proscripciones, estigmatización de los “otros”, persecución, hostigamiento, secuestros, torturas, violaciones, asesinatos, desapariciones, vuelos de la muerte, venta de bebés e innumerable cantidad de atrocidades inimaginables para cualquiera.
Ahora bien, repetir efemérides o sucesos históricos no genera la reflexión que necesitamos para erradicar el fantasma del horror latente.
Repetimos y recordamos cada 24 de marzo hace 50 años, con frases que parecen automáticas, y eso no evitó que hoy transitemos un “deja vú” de aquella época, disfrazado de democracia.
Ya sabemos que sin garantías constitucionales NO HAY democracia, aunque el régimen libertario se auto proclame democrático para disuadir.
La historia no sirve si solo la usamos para recordar. No nació para la nostalgia sino para la comprensión de los procesos y la reflexión.
Por eso necesitamos hoy, mas que nunca, reflexionar sobre los mecanismos de manipulación de la opinión pública, que logran que un pueblo herido clame en favor de sus verdugos que, dicho sea de paso, son siempre los mismos: el poder financiero, los medios hegemónicos de comunicación que instalan falacias como verdades absolutas, la Sociedad Rural y algunos traidores que por intereses espurios le abren las puertas de la Patria al enemigo.
Ir contra ellos, sin tibiezas ni medias tintas, militando, haciendo política organizada y estratégica, es reivindicar la historia de forma activa, para evitar que las generaciones venideras repitan estos ciclos y aprendan a identificar inequívocamente a los enemigos del pueblo argentino en su conjunto.
Porque para gritar rotundamente “¡Nunca más!” Hay que volver a construir SENTIDO. En memoria de aquellos compatriotas asesinados y desaparecidos por las propias fuerzas armadas que, naturalmente, debían protegerlos.
Seguimos aquí, porque aún creemos en la construcción de una Patria justa, equitativa, sin excluidos ni privilegiados; un país para todos, no para algunos; y, sobre todo soberano en su política, territorio y economía.
¡No nos han vencido! Y nunca lo harán.
Atte: Braian A. Laxagueborde
Noticias Relacionadas